Sobre el proyecto
El proyecto plantea una ampliación contemporánea de la Villa Foscari destinada a acoger a la familia de los hijos de los propietarios, permitiendo la convivencia intergeneracional sin renunciar a la privacidad y autonomía de cada núcleo familiar. La intervención se organiza a partir de tres volúmenes conectados: la villa histórica, que continúa siendo habitada por los abuelos; una nueva pieza residencial para los hijos; y un taller independiente para el padre de a familia que es artista, todos ellos cuidadosamente dimensionados para mantener una relación equilibrada de escala con el edificio preexistente. La ampliación se vincula a la villa mediante una conexión acristalada en la planta basamental, mientras que un sistema de pórticos articula la relación entre la vivienda y el taller, generando espacios intermedios que permiten encuentros puntuales sin invadir la Intimidad doméstica. La nueva vivienda se desarrolla de forma lineal, diferenciando claramente las zonas públicas y privadas y abriendo las estancias familiares al exterior, mientras que la materialidad y estructura de hormigón armado con cerramientos acristalados y carpinterías oscuras establece un diálogo sobrio y respetuoso entre lo nuevo y lo existente, resolviendo la ampliación como una pieza autónoma, contemporánea y coherente con la vida familiar y creativa que alberga.











